Me duele la cabeza
de tanto pensar
que un día te fuiste
y ya no volverás.
Conmigo estuviste
en las malas ocasiones
tú me ayudaste
sin poner condiciones.
Te echo de menos
lo digo sin miedo
desde que te perdimos
ya nada temo.
¿Qué puede haber peor
que perder a una amiga?
¿Perderme yo misma?
Puede que ya esté perdida...

No hay comentarios:
Publicar un comentario